12/1/12

¿Houston? Aquí la última vuelta de tuerca. Misión cumplida.

18/12/08

ES UNA LOCURA SIN REMEDIO


A veces, la vida no me parece real
ni auténtica
sino, que sé yo, un juego de impresiones
como un video montaje.

Y yo, no soy yo
son otros los que mueven los hilos
que activan mis labios
y pronuncian mis frases.

¿pero quien?
es una locura sin remedio

tal vez debiera ir a la cárcel
para buscar un asesino
y, juntos los dos, crear poesía
y dejar de una vez de escribir poemas

¿Por qué tantos escriben poemas
cuando sólo unos pocos valen?
no me parecen reales
ni auténticos.

16/12/08

"ADOLF"


El señor Schiller ya era más viejo que los viejos cuando un apocado y desconocido pintor polaco le pidió, a orillas del mar del Norte, retratarlo para su primera colección de cuadros llamada “los viejos y el mar”. A Schiller, ser de naturaleza desconfiada, le pareció una petición tan pueril que aceptó sin reparos. Sin embargo, no pudo evitar durante todo el camino de vuelta a su apartamento, masticar un fatal presentimiento.

Unos años después, Eckermann, el cual no solía ver la televisión por hallarse atestada de negros, maricones y judíos, tropezó con un canal que informaba sobre la próxima inauguración de una galería de arte en los suburbios de Berlín, por lo visto, un joven pintor polaco expondría allí su primera colección: “rostros infames de la historia”. El hecho de la nacionalidad del pintor –polaca- y el perverso nombre de la misma, atemorizó al viejo de viejos.

Eckermann apareció en la galería ya con su nuevo nombre “Dieter Slieger” y un aspecto muy desmejorado. Recorría los pasillos con la tensión de una sombra olvidada por su dueño, no encontrando nada excepto los tétricos rostros de los más denostados criminales, asesinos y genocidas de la historia excepto uno.

Dio con el cuadro justo al final, cuando ya salía de la exposición, ocupaba un lugar muy discreto, con poca luz, un lugar casi ridículo para un cuadro. El suyo era el único cuadro donde se dibujaba un paisaje y gracias a ello su rostro permanecía aun irreconocible. Debajo del marco, un lacónico rótulo titulaba “ INFAME ANONIMO”. Sus ojos escrutaron el cuadro más a fondo que no la primera vez, y no tardó en comprobar cuan estúpido y confiado había sido. Las olas del mar teledirigidas, la saliente piedra en los muros, el cielo apocalíptico… le acechaban en el cuadro.

En ese instante surgió de entre el público asistente el pintor acompañado por dos policías

-Me alegro de volver a verle, no podía colgar el cuadro en su justo lugar hasta la conclusión del mismo.- y los suaves dedos del pintor voltearon el rótulo con la delicadez del verdugo:

“ADOLF”

4/12/08

ESTE NO ES UN POEMA BONITO


Sólo pretendo que,
en este poema no abunden bonitas palabras vacías
como:

[nostalgias de un etcétera pasado
o remembranzas colmadas de ti]

porque en el asfalto del día a día
en el potaje casero;
huelen a estribillo tramposo y pegadizo
prefabricado para radio fórmulas
de un sólo uso.

Es al esqueleto a quien investigo
y sigo la pista.
No pretendiendo ser diferente
pero sí, a no ser uno más.

Descubrir mi propio ámbito
será la liberación a
posibles chantajes gramaticales
o corsés espirituales.

Como una corrida que azota un rostro
y lo surca,
y muere sin cumplir las expectativas
de todo bonito poema.

La vida misma
es aquella a quien busco.